Blog - Torres Corzo

¿El futuro de los autos deportivos también es eléctrico?

Escrito por Brenda Fragoso | Feb 26, 2025 6:13:35 PM

La industria automotriz doméstica está atravesando por una transformación sin precedentes, esta está impulsada, esencialmente, por diversas regulaciones ambientales que comenzaron a tomar bastante fuerza en la última década. Como resultado de esto, diversas marcas automotrices han desarrollado implementaciones tecnológicas orientadas a la correcta transición hacia la electromovilidad. Con el tiempo, estas acciones claramente han repercutido en las tendencias de consumo de los usuarios.

Y aunque hoy en día ya se puede notar un cambio interesante en estas tendencias en cuanto al mercado doméstico se refiere, hay un aspecto que tal vez como consumidores de esta naturaleza estemos pasando por alto: ¿Cómo afecta todo esto al ámbito deportivo?

En esta entrada de blog, exploraremos la manera en la que la electromovilidad ha transformado tanto al segmento sport, como al propio deporte motor. ¿Estás listo? ¡Arrancamos!

Aunque todo el tema de la movilidad sustentable te suene a algo relativamente reciente, pero la realidad es que esto ya es un tópico del que se lleva hablando bastante tiempo y más aún, desarrollándose correctamente.

Oficialmente, la historia nos remonta hasta 1928, cuando el ingeniero (y sacerdote) húngaro, Ányos Jedlik, creó el que es considerado como el primer auto eléctrico. En esencia, su experimento resultó bastante peculiar, ya que decidió construirlo en presentación miniatura, cuando usualmente esto se realiza en tamaño real. Pero lo verdaderamente curioso de este invento, es que en realidad, Ányos no tenía ni idea de qué hacer con él, es decir, no sabía en qué emplearlo. Así que lo utilizó como propulsor de una pequeña locomotora a escala por mera diversión.

Para 1834, el herrero estadounidense Thomas Davenport había creado lo que hoy se conoce popularmente como motor de corriente continua, es decir, que la electricidad era producto de unas baterías. Este es, probablemente, el primer motor eléctrico comercialmente exitoso. Aunque sería hasta 1859 que el científico de origen francés Gastón Planté creó las primeras baterías recargables de plomo y ácido. Esto permitía que el vehículo no dependiera de una conexión a la red eléctrica y tuviera su propia autonomía. Claro que esto se iría optimizando con el tiempo.

Ya entrados en el siglo XXI, la creciente preocupación por el cambio climático ocasionó que varios gobiernos alrededor del mundo comenzaran a tomar cartas en el asunto, de esta manera, se implementarían una serie de políticas que ayudarían a gestionar todo lo referente a agentes contaminantes y los residuos que estos dejan en el ambiente.

Una de las implementaciones más populares fue la creada por la Unión Europea, en la que una serie de políticas altamente estrictas comenzaron a prohibir la circulación de ciertos vehículos con motores considerablemente contaminantes. Por ejemplo, varios modelos de muscle cars tuvieron que ser retirados del mercado europeo debido a sus motores V8.

Esto originó a que los distintos fabricantes alrededor del mundo comenzaran a buscar alternativas de movilidad que encaminaran de manera (un tanto acelerada) a la industria hacia un punto más amigable con el medio ambiente.

Claro que por más ganas que se tuviera de contar con opciones 100% eléctricas, esto no podía ser del todo factible debido tanto a la falta de infraestructura de carga pública, como a la poca optimización de los sistemas de propulsión. Es así, que los primeros acercamientos a la movilidad sustentable ocurrieron a través de los autos híbridos.

En estricto sentido, el primer híbrido comercialmente exitoso, fue el Toyota Prius. Lazado en 1997, este japonés no causó el impacto que de primer momento esperaba la compañía, pues tardó varios años en ser aceptado por el público. Tiempo después, en 2010, Nissan lanzaría el famoso Nissan Leaf, el primer vehículo 100% eléctrico de la marca; este sería un parteaguas definitivo para la movilidad sustentable. Y con los años, claro que esto impactaría en el ámbito deportivo.

Para el año 2014, con la introducción de la Fórmula E, los fabricantes comenzaron a prestar bastante atención al desarrollo de sistemas de propulsión eléctrica de alto rendimiento. Si aún no estás familiarizado con la Fórmula E, te invitamos a visitar nuestra entrada de blog dedicada especialmente a ella.

En esencia, este deporte consta de competir a bordo de monoplazas propulsadas únicamente por electricidad. Naturalmente, es una competencia que mezcla tanto el talento de los pilotos, como el buen desempeño de cada uno de los vehículos utilizados. Incluso, bastante se habla de cómo esta liga sirve como un gran laboratorio de pruebas para la industria, pues es bien sabido que, de funcionar correctamente los sistemas empleados, estos serán integrados a los vehículos del mercado doméstico. Pero de lo que tenemos actualmente en este rubro, te hemos hablado bastante últimamente, así que centrémonos en el ámbito.

Hoy en día, el automovilismo deportivo sustentable tiene varios retos a superar. Claramente ganarse el cariño y respeto de los fanáticos más puristas de los más difíciles. Pues bastante se comenta que la experiencia sensorial que ofrece un motor V8 difícilmente será superada por la que ofrece un eléctrico. Además del tema de la infraestructura requerida dentro de los circuitos para la carga rápida de los vehículos, aunque ya es un aspecto que se está optimizando de gran manera.

Era de esperarse que, con el tiempo, los grandes fabricantes de lujo se sumarían al desarrollo de sistemas de propulsión eléctricos de alto rendimiento. Aunque claramente también empezarían por lo básico: Los sistemas híbridos. Pues estos son un pilar fundamental para, en un inicio, comprobar el correcto desempeño sin comprometer el desempeño deportivo.

Un gran ejemplo es el Ferrari SF90 Stradale, el primer integrante de la gama italiana de naturaleza híbrida que ha sido puesto en producción en serie. Su nombre se desprende de la celebración del aniversario #90 de la marca. En esencia, este es el primer superdeportivo híbrido enchufable que se comercializa, y tal y como lo imaginas, sus prestaciones son de otro mundo. El motor a gasolina que integra es un V8 que lo hace ir de 0 a 100 km/h en tan sólo 2.5 segundos. Así que si te sobran unos 13 millones de pesos mexicanos y un circuito en casa, este superdeportivo híbrido puede ser para ti.

Aunque digamos que es un poco (sólo un poco) más común ver Porsche Taycan en las calles, en realidad este interesante deportivo 100% eléctrico es totalmente capaz de competir en el imponente Nürburgring contra autos de motorización híbrida y de gasolina. Y aun si comparamos sus prestaciones contra las del SF90, la realidad es que este deportivo para nada deja de sorprender. Es capaz de ir de 0 a 100 km/h en 4.8 segundos. Actualmente, la marca habla de una autonomía máxima de 678km con la batería de alto rendimiento.

De nuestro lado de la cancha, bastante se ha hecho en pro de la electromovilidad deportiva. Prueba de ello es el monoplaza Nissan GEN4, que incluso es parte de la estrategia ambiental Nissan Ambition 2030. Ya que, como te comentábamos previamente, el ámbito deportivo es el laboratorio ideal para desarrollar sistemas que posteriormente veamos implementados en nuestros vehículos de uso diario.

La creación del GEN4 es la reafirmación del compromiso de Nissan con la sustentabilidad y el deporte. Este monoplaza eléctrico será capaz de ofrecer una potencia de salida de hasta 600 kW y optimizaciones en el área de seguridad, lo que representa un gran paso para el futuro de esta disciplina y de la electromovilidad misma.

Aunque aún se ve un tanto lejano el que los motores a combustión tengan como tal los días contados en la mayoría de los mercados, las regularizaciones implementadas por los diferentes gobiernos son cada vez menos flexibles para vehículos de esta naturaleza. Por lo que se puede predecir que aún podrían existir en ediciones limitadas de ciertos motores V8, por ejemplo, en regiones donde estas normas no sean tan estrictas. Además, los combustibles sintéticos y el hidrógeno podrían ofrecer soluciones para prolongar su existencia en el mundo de los autos deportivos.

Lo cierto es que el futuro de los deportivos podría ser electrificado, híbrido o con combustibles alternativos. Lo que está por verse es si estas nuevas tecnologías lograrán capturar la misma pasión que los motores de combustión han generado durante décadas. ¿Tú qué opinas? Platícanos en los comentarios. ¡Nos leemos pronto!